¿Trabajarías 24/7 sin salario? Para millones de mujeres, es la realidad.
Madres, hijas y familiares asumen el cuidado de personas con discapacidad, enfermedades o adultos mayores. No es un trabajo formal, pero exige jornadas completas: citas médicas, terapias, crisis y una carga emocional constante.
Según la Organización Internacional del Trabajo, el trabajo de cuidado no remunerado equivale a 16.400 millones de horas diarias en el mundo, y más del 75% lo realizan mujeres. El problema no es solo económico. Es personal. Muchas dejan sus carreras, su vida social y su desarrollo para sostener la de alguien más. Y cuando no hay apoyo, aparece el desgaste.
La Organización Mundial de la Salud reconoce el síndrome del cuidador o el llamado Burnout, el cual muchas cuidadoras desarrollan. Agotamiento físico, mental y emocional crónico que no desaparece con descanso. A esto se suman problemas como ansiedad, depresión, estrés constante, insomnio e irritabilidad.
Cuidar sostiene al sistema. Pero sigue siendo invisible.
Si ellas cuidan de todos,
¿Quién está cuidando de ellas?